El mundo es de los malos

El mundo es de los malos

Es sorprendente como los anales de la historia antigua y la moderna nos narra la forma de cómo el mundo fue comandado por los malos, es decir los dueños del dinero. Cualquiera que hubiese sido la forma de gobierno, monarquía, imperio, dictadura y hoy, la manoseada democracia representativa, sus gobernantes son y han sido personajes vinculados con los grandes capitales. Y yo los califico de malos, porque la mayoría han sido maléficos, que además de apoderarse de las rentas del país, salvo pocas excepciones, detrás de sus gestiones se pueden contar millones de muertos. Para esto me basta una muestra: Ciro, Darío, Julio César, Alejandro Magno, Gengis Kan, Leopoldo II de Bélgica, Los Reyes Católicos Isabel y Fernando, Nabucodonosor, Antíoco, Iván el Terrible, Nerón, Calígula, Juan I de Inglaterra, Napoleón, Hitler, Mussolini, Franco, Stalin, los Somoza, Trujillo, Harry Truman, Nixon, Obama, los Bush (padre e hijo), Trump…entre tantos malvados. Son estos personajes los han hecho historia en lo que recuerda la humanidad. Con una particularidad, en su gestión como rey, emperador, dictador o presidente se causaron miles de muertos, miles de viudas y huérfanos, miles de humanos mutilados, miles de torturados,  ciudades completamente destruidas, millones de desplazados, hambrunas y una cruel forma de gobernar que se repite, a pesar de las catástrofes.

Cada uno de los personajes nombrados anteriormente no gobernaron solo, detrás de ellos, por los general, existía una élite una oligarquía que los apoyaba y se beneficiaba económicamente, además de un ejército dispuesto a salir a la calle para masacrar al pueblo que protestaba por los abusos de la clase gobernante. Aquellos portentos dictaban leyes y códigos redactados por juristas comprometidos y hasta existieron parlamentos que aprobaban y aprueban leyes que solo favorecen a los dueños del dinero y perjudican al pueblo.

Modernamente dichos gobernantes no mandan solo, ahora se conforman alianzas internacionales de malos para controlar el mundo, una manera de aprovecharse de las riquezas, no solo el de una nación, sino de todo el planeta. Estas coaliciones se invocan alrededor de los dueños de los capitales, representantes de las inmensas corporaciones industriales, sociedades financieras, empresas fabricantes de armas, consorcios tecnológicos, mass media internacional…entre los colosales centros mercantiles que dominan el comercio y las economías mundiales.

Los malos inventas alianzas militares para colocar bases militares alrededor del planeta, surge así la OTAN, la Organización del Tratado del Atlántico Norte,  el Aukus, el pacto militar entre EEUU, el Reino Unido y Australia; alianzas militares lideradas por EEUU con países de los cinco continente para controlar el comercio exterior; el Comando Sur, uno de los diez comandos de combate unificado perteneciente al Departamento de Defensa de EEUU, cuya jurisdicción comprende los países de centro y sur América.  Como se ve los malos se valen de un enorme poderío militar para controlar el planeta.  

No solo el poder militar dominado por el los dueños del dinero, también el comercio y las finanzas las dirigen un grupo, hasta dictan leyes como la “ley de la oferta y la demanda” como una especie de plegaria. Cuando en realidad los grandes productores son los que están en capacidad de producir para controlar la demanda de los productos. Es decir, son los fabricantes quienes controlan en mercado y pueden subir y bajar de precio los productos. No solo se focalizan en las leyes, también inventan tratados como “los del libre comercio” para ejercer monopolios; aparece el “proteccionismo” para que los países ricos protejan a sus industrias mediante subsidios, sin embargo, les prohíbe a los países del tercer mundo que subsidien a sus industrias para que no compitan con los productos de los países ricos. Inventaron la globalización para que los malos trasladaran sus industrias hacia los países del tercer mundo para no pagar impuestos en sus países y pagarles a los obreros sueldos de miserias en las llamadas franquicias. Esto les funcionó hasta que China globalizó su comercio y los países ricos están apelando al proteccionismo para proteger la industria nacional. Así funcionan los malos, unificados en grandes consorcios económicos financieros en alianzas con políticos encarnados en presidentes, gobernadores, alcaldes y congresistas. Estos personajes solo defienden los intereses de los capitalistas que financian sus campañas y no los del pueblo que los eligió. Quizás por eso se llama democracia representativa, estos malos representan en las elites de poder a sus amos, a los dueños del dinero.

Los malos son muy cuidadosos y quieren parecer buenos ante la comunidad internacional, que son ellos mismos. Entonces fundan asociaciones internacionales para agrupar países y controlar a través de esta la marcha del mundo, de tal manera que todo gire a sus intereses. Por eso funda la OEA, la ONU, la Unesco, la Corte Penal Internacional; ONG,  ACNUR (agencia de la ONU para los refugiados), PNUD, UNICEF; OMS, ACNUDH, PMA…entre tantas, que no son más que organismo de penetración y control de las naciones, sobre todo, las del tercer mundo.

No hay área donde los malos no intervengan para controlar al planeta, sobre todo en el área financiera-económica-política. Para esto funda el BM, FMI, OMC,  BID, ALADI entre otras, cuya única función es la de controlar las finanzas de mundo. Es por esto que los malos pueden aplicar sanciones económicas y financieras a los países que se nieguen a seguir los mandatos de los malos.

Y no solo las sanciones y boicots como me refiero en el párrafo anterior, el despliegue militar de EEUU y la OTAN les permite robar petróleo en alta mar como pérfidos piratas, tal como sucedió con el barco iraní que llevaba petróleo de Irán hacia Venezuela; así mismo, robar descaradamente el petróleo sirio y libio; inmiscuirse en  Irak para aprovecharse de su crudo; de igual modo, mantiene secuestrado capitales extranjeros en los bancos europeos y estadounidenses tal como le ocurre a Venezuela y Libia; por la vía del bandidaje,  el secuestro, mejor dicho, el robo del oro de Venezuela por el Banco de Inglaterra. A lo anterior debo agregar que EEUU en alianza con Colombia y unos apátridas venezolanos se robaron empresas como CITGO y Monómeros, perteneciente al estado venezolano. Como se ve los malos del mundo se agrupan para delinquir amparados por las leyes que ellos inventaron y organizaciones internacionales que ellos fundaron para apoderarse de los recursos del mundo por cualquier vía.

Como se ve, los malos hacen bien su trabajo ante la mirada impasible de la “comunidad internacional” que no son más que los cancerberos de los intereses de los oligarcas ubicados en los grandes consorcios económicos. Así funciona el mundo, porque este, desde hace siglos lo estructuraron los malos para la defensa de sus intereses. Y en el universo de estos bichos no caben los pobres, los excluidos de siempre, los explotados, las amas de casas, los estudiantes sin cupos, los profesionales sin empleos, los asalariados, los refugiados, los sin techos, los sin nada, los desplazados…en fin, un conglomerado que permanecen excluidos en el modelo político de los malos, es decir del neoliberalismo.  

Los malos han dado prueba que sus gobiernos están estructurados para que los capitales crezcan a costa del trabajo de los explotados y la depredación de los recursos naturales. Por eso el 1 % de los malos, de los potentados acumulan el 82 % de la riqueza global. Esto explica el por qué la brecha entre ricos y pobres se acentúa cada vez más. Razón tuvo Shakespeare al presentar, en sus obras, el mundo de los aristócratas como un mundo sórdido donde la maldad y la traición era el pan de cada día. Esta es la herencia de los malos de la posmodernidad. Por eso es significativa recordar las palabras del pensador griego Sófocles, quien afirmó: “Solo el tiempo puede revelarnos el hombre justo; al perverso se le puede conocer en un solo día”. Lee que algo queda.        

 

 

                         

 

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