La muerte de la esperanza
Cualquier proyecto social debe comenzar con la identificación del problema, seguidamente se deben formular los objetivos para solucionar las adversidades que afectan a una comunidad. Estos propósitos, en términos políticos, constituyen los anhelos de millones de personas, quienes depositan la confianza en un líder, quien se convertirá en gobernante en una justa electoral una vez que, llegado al gobierno, cumpla con los prometido a los electores. Es decir, aquellos objetivos que debió formular un candidato constituyen las esperanzas de una población que desean tener una vida digna, libre de las angustias con la que generación tras generación han sufrido y sufren sin ver cumplidas sus expectativas. Para la mayoría de la población los objetivos que debería tener un plan de trabajo de un partido que aspira a gobernar no son desconocidos por los políticos: crear fuentes de trabajo junto con la empresa privada; pagar a los obreros y funcionarios salarios justos que l...