Ficción o realidad
Mis contemporáneos contemplaron, tal como yo, las películas televisivas que en su mayoría representaban situaciones donde los héroes eran rubios y fornidos estadounidenses. Estos protagonistas emulaban al cowboy, o al soldado, o cualquier personaje masculino presto a interpretar el superhombre exitoso producto de la sociedad capitalista. Entre estos actores se destacó el militar, vigilante de los derechos de los usurpadores de las tierras de los pueblos originarios de Norteamérica. A estos lo presentaba la TV como unos salvajes asesinos quienes les cortaban el cuero cabelludo a los rubios invasores. Tal como se mostró en la pantalla televisiva, los buenos eran los soldados vestidos de azul, concentrado en un fuerte ubicado en una zona desértica. Estas milicias siempre estaban dispuestas, por orden del comandante, a defender los intereses de los pioneros, hombres y mujeres venidos de tierras lejanas de Europa para hacer riquezas. La televisión creó dos prototipos, el hé...