Los crímenes de la diplomacia
Los crímenes de la diplomacia
Por lo general los libros y los medios de comunicación, en materia de delitos, se refieren a los crímenes del hampa, de las dictaduras, de la mafia, de los maniáticos asesinos en serie, sin embargo parecen obviar otros, no menos frecuentes, como son los asesinatos debido a la diplomacia. Entendiéndose esta como el conjunto de personas e instituciones en un Estado que se ocupan de sus intereses y de las relaciones con los demás Estados.
La expresión última del párrafo anterior es muy precisa: “la diplomacia en un Estado se ocupa de sus intereses”, por lo usual, tales intereses son de tipo económicos, pero no los del pueblo, sino los de las grandes corporaciones. Estas agrupaciones, para preservar sus privilegios y beneficios, son capaces de todo, hasta se asesinar a mansalva. Los ejemplos sobre este tópico son numerosos, para esto voy escoger algunos de triste recordación.
La Conferencia de Berlín fue convocada por Francia y el Reino Unido (1884-1885) a la cual asistieron los cancilleres y primeros ministros de Gran Bretaña, Francia, el Imperio Alemán, Portugal, Bélgica y otros países europeos. El objetivo de tal cenáculo fue asegurar el libre comercio en África, un eufemismo para disimular las verdaderas razones como fue el repartimiento descarado de los territorios africanos. Solo se salvaron del repartimiento Etiopía y Liberia. La consecuencia de tal atrocidad fue la colonización de todos esos países bajo el dominio de los gobiernos europeos, cuyos gobernantes se apoderaron de sus riquezas, destruyeron el patrimonio cultural esclavizando la mayoría de la población. El resultado de esta treta diplomática fue una gran mortandad de más de cincuenta millones de hombres de color, como consecuencia de los malos tratos a la población, la hambruna y enfermedades. Esta repartición, “injusta” para alguno de los países concurrentes, sobre todo para Alemania fue una de las causas de la Primera Guerra Mundial.
No cabe duda, eso que se llama la diplomacia internacional está vinculado a las relaciones comerciales entre quienes participan en la jugada, unos verdaderos hampones en la discusión del reparto del botín. En este caso el producto del pillaje fue África, del cual los germanos no comieron mucho del pastel. Es por eso que se fue desatando, entre alguno de los diplomáticos asistentes, un sentimiento adverso al resultado de la Conferencia de Berlín. Agrego a lo anterior, los nuevos inventos en materia de armas de guerra como cañones, aviones, ametralladores y otros artilugios de la muerte por lo que era necesario probar su efectividad. Ya la lucha cuerpo a cuerpo era cosa del pasado. Fue así como los diplomáticos de los países europeos declaran la guerra de todos contra todos: la triple alianza: Alemania, el Imperio Austrohúngaro e Italia contra la triple entente, en un principio Gran Bretaña, Francia, Rusia y luego de adhirieron Japón, EEUU, Grecia, China, Italia y Serbia. Como se ve es la diplomacia actuando en favor de los intereses de los poderosos, lo cual fue la responsable de millones de muertos. Es la diplomacia del crimen.
Los exabruptos de la diplomacia europea durante la Primera Guerra Mundial condujeron a uno nuevo, el Tratado de Versalles (1919). Tal convenio condujo a exacerbar el nacionalismo alemán y este fue aprovechado por Hitler para conducir al mundo hacia la vorágine de la Segunda Guerra Mundial con las nefastas consecuencias por todos conocidos, es decir, una destrucción total de una parte de Europa y millones de muertos.
Como se ve, detrás de la diplomacia se esconde muchos errores y malos procederes, en el afán de los grandes consorcios económicos y los fabricantes de amas de obtener ingentes beneficios y nuevos privilegios. Consecuencia de tales injusticias se comenten asesinatos y crímenes de lesa humanidad, amparados por un estamento legal inventado y sustentado por ellos.
Sin embargo la diplomacia no para en su afán de amansar enormes capitales para sus amos, es decir las avaras corporaciones económicas-financieras-industriales, las grandes beneficiarias de las acciones de los gobiernos de los países ricos. Modernamente se aglomeran en diverso grupos G7, G10, G15 entre otros, en cuyas deliberaciones se construye el futuro del planeta.
En los últimos años la diplomacia mundial basa sus actuaciones en los mismos desempeños de los antiguos imperios o reinos poderosos de la Edad Media para doblegar a sus enemigos. Ya no es el asedio contra las ciudades amuralladas para matar de hambre y sed a sus pobladores, ahora se utilizan las sanciones en el intento de la diplomacia de dominar a los países que no se someten a sus designios. Estas sanciones o boicots económicos-financieros impiden al país castigado comprar y vender productos en el ámbito internacional, imposibilitando de esta manera adquirir alimentos, medicinas y otros productos en el ámbito internacional. De igual manera, le está vedado, al país sometido al castigo, exportar sus productos hacia el mercado exterior, dado que las sanciones penalizan, no solo a un país afectado, sino a todos los del planeta, dominados por el mercado capitalista mundial.
Como se ve por lo explicado anteriormente que la diplomacia internacional actúa como la mafia, aprieta el cuello de los habitantes de los países que no se encorvan antes sus condiciones hasta matar a miles y millones de personas, tal como ocurre en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Siria, Afganistán y otros. La diplomacia estadounidense y de la UE es responsable de crímenes de lesa humanidad cometidos con premeditación, alevosía y sevicia, ente la mirada indiferente de los tribunales internacionales que no actúan. Lee que algo queda.
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