La extraterritorialidad de EEUU

 

La extraterritorialidad de EEUU

La Declaración de las Naciones Unidas es muy precisa en lo referente al Principio de la Autodeterminación de los Pueblos basado en el derecho internacional público. Este permite a los pueblos decidir libremente su condición política, sus propias formas de gobierno, desarrollo económico, social y cultural. Así mismo, estructurar libremente sus instituciones, sin intervención externa, siempre y cuando los derechos esenciales de las personas sean respetados y los gobiernos emanen de la voluntad popular.

Es bueno resaltar que la soberanía reside intraferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en la Constitución y las leyes  de cada país, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los poderes del Estado emanan de la soberanía popular y a esta están sometidos. Tales preceptos lo refuerza el artículo 21 en el punto 3          de la conocida Declaración Universal de los Derechos Humanos que expresa: “La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público, esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse por sufragio universal e igual por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice el voto”´.  

Como se ve, en los párrafos anteriores está muy claro que cualquier pretensión de un país extranjero de interferir en las decisiones de un gobierno,  en lo referente a su política, es una injerencia que viola la declaración de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Parece que alguna voluntad divina, tal como en la Edad Media, le entregó a los diferentes gobiernos de EEUU una bula que le concede la extraterritorialidad, es decir, el “derecho” a intervenir y dictar leyes en países fuera de su territorio. Esta “facultad” autoconcedida le permite dictar leyes, juzgar y sentenciar sobre las actuaciones de otros gobiernos. Esta jurisdicción ilegal sobre el territorio venezolano autorizó al gobierno de EEUU el no reconocimiento del gobierno del presidente MM, a pesar de haber ganado unas elecciones mediante el voto universal, directo y secreto reconocido por otras naciones cuyos veedores certificaron la legalidad de aquella elección. Pero la intromisión fue tan descarada que propició la creación de un “gobierno interino” autoproclamado y presidido por un títere, el mal hablado Guaidó, que defendería y entregaría a la Reserva Federal parte de las riquezas del país colocadas en EEUU y en la UE.

No es nada nuevo que el gobierno de EEUU, a través de la Reserva Federal, una empresa privada que representa el Banco Central, dicte leyes que deberán ser cumplidas fuera de las fronteras de USA, de allí su extraterritorialidad. Leyes como la prohibición de juzgar a los soldados norteamericanos el país donde el o los marines cometieron el delito, o la aplicación de sanciones a empresas que operan fuera de EEUU pero que incumplan las leyes emanadas por la Reserva Federal. Como se ve, tales procedimientos violan insolentemente la Declaración de las Naciones Unidas.

Ciertamente, cuando se quebranta ley se aplican sanciones. En este caso se trata de estatutos elaborados por las instituciones de EEUU para ser cumplida fuera de su territorio y las sanciones están destinadas a castigar al gobierno y al pueblo que no atienden a las directrices de la administración estadounidense. Estas sanciones son del tipo financiero y económico, además del boicot comercial que le impide al gobierno y al pueblo sancionado adquirir los productos básicos como alimentos, medicinas y otros insumos necesarios para la prestación de un servicio como salud, comunicación y otros imprescindibles para que una población logre una buena calidad de vida.

Es bueno recordar el que el artículo 22 de la Declaración Universal de los Derecho Humanos establece: “Toda persona, como miembro de una sociedad, tiene derecho a seguridad social, y a obtener mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y de los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad”.

No cabe duda, el gobierno de EEUU aplicó la ley estadounidense, juzgó con magistrados que operan en USA y sentenció con tribunales de EEUU para la aplicación de sanciones sin pruebas sobre unas elecciones ilegales, de la violación de los Derechos Humanos por parte del gobierno bolivariano, de la dictadura de MM, sin presentar ninguna evidencia de la no separación de los poderes públicos, mucho menos de la alianza del gobierno de MM con grupos terroristas del medio oriente, tampoco la injerencia de Venezuela en acciones terroristas contra ninguna parte del mundo, ni pruebas de vínculos del gobierno de Venezuela con el narcotráfico. Sin embargo, el gobierno de EEUU y la UE sentenciaron que había que aplicar sanciones para crear un caos humanitario en la población venezolana, para luego declarar que el gobierno del presidente MM es el responsable de una crisis humanitaria creada por aquellos.

Lo más paradójico y lamentable de la acción criminal del gobierno de EEUU y la UE, es que dichos gobiernos violan descaradamente el artículo 22 referido anteriormente. A pesar de que el gobierno de Venezuela dispone los recursos económicos para comprar las vacunas contra el coronavirus para inmunizar la población venezolana, no lo puede hacer porque aquellas administraciones secuestran y congelan nuestros activos colocados en sus bancos, en un acto impúdicamente de piratería genocida.

Lo incompatible de la decisión del gobierno de EEUU de aplicar sanciones al gobierno y al pueblo de Venezuela por delitos no comprobados, es que aquellos que acuusan violan descaradamente los derechos humanos por la actitud racista de la policía estadounidense; además asesinan brutalmente a niños, jóvenes y adultos y destruyen poblaciones enteras de los pueblos del medio oriente; critican la separación de poderes en Venezuela, cuando el fiscal de EEUU lo nombra directamente el presidente; acusan al presidente MM de ser cómplice del narcotráfico, a pesar que USA tiene base militares en Colombia y Afganistán, los mayores productores y exportadores de cocaína, mariguana y opio. Así mismo, es  el país del norte donde está el mayor mercado de consumo de drogas que se pueden beber, fumar y esnifar. Y qué decir del vetusto sistema electoral de EEUU que hasta los mismo Donald Trump denunció el fraude donde resultó perdedor, en un proceso comicial excluyente que data  de finales del siglo XIX.

Tenemos una ONU inoperante por no decir inútil. Esta organización internacional no está en capacidad del enfrentar la hegemonía de los EEUU en complicidad con la UE y la OTAN. No es competente para evitar los bombardeos contra Siria, Irak, Afganistán, Yemen, Palestina por parte de U.S. Air Force; no puede hacer nada sobre la resolución mayoritaria de los países del mundo que condena el boicot a Cuba; se hace la vista gorda de las sanciones que EEUU y UE le aplica a Cuba, Nicaragua, Siria, China, Rusia, Yemen, Venezuela…causantes de ignominiosos sufrimientos a la población civil. La ONU fue muy diligente para regalar parte del territorios palestino a Israel, ha  sido muy diligente para enviar cascos azules para hacer la guerra contra los pueblos, pero no hace nada para frenar el bloqueo a Cuba para impedir la pesadumbre de la población de la hermosa isla caribeña, tampoco para contener el genocidio que resuelva el problema de la vacunas para inmunizar al pueblo de Venezuela contra el coronavirus. 

El concepto del imperio sigue vigente y los gobernantes de EEUU, tal como las antiguas supremacías, aspiran imponer su hegemonía sobre la base de la unilateralidad, de un dólar debilitado y una economía desgastada. Es por esto que retomo las palabras del pensador y escritor estadounidense  Noam Chomsky: “La resistencia es factible, incluso para aquellos que no son valientes por naturaleza, y es una obligación, creo yo, para los que temen las consecuencias y detestan la realidad del intento de imponer la hegemonía estadounidense”. Lee que algo queda.                

                    

                             

Comentarios

Entradas populares de este blog

DEMOCRACIA SIN DEMÓCRATAS

APRENDER A DESAPRENDER

UN MUNDO CRUEL E INJUSTO